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Tren Hong-Kong / Beijing: 24+ horas de aventura!

04 Sep

(Este post fue escrito en la medida que todo iba ocurriendo…)
De Hong Kong a Beijing hay una distancia por tierra de aproximadamente 2,500 kilómetros. Es el equivalente a recorrer 6 veces la distancia de Bogotá a Medellín, esto para ponerlo en perspectiva de distancias colombianas.
Hay dos maneras comunes de hacer este recorrido: por tren y en avión. El avión nos costaba casi tres veces más que el tren así que cambiamos un cómodo viaje de 2 horas y media por uno en tren que durará 24, y que aún no sabemos cómo será.
En el tren hay tres diferentes posibilidades de viaje: una en habitación para dos personas con baño privado, otra en habitación para cuatro personas con baño exterior y la más económica de 6 literas también con baño exterior. Nosotros nos fuimos por la opción del medio: cabina de 4 literas con baño exterior.
A diferencia de reservas de tren que se hacen en otros países, al menos este recorrido se debe reservar vía correo electrónico. Reservamos con cuatro días de antelación desde Bangkok y al siguiente día recibimos la confirmación: nos vamos a hacer el viaje más extenso de todo nuestro viaje: Hong Kong – Beijing en tren!

1° de septiembre de 2011
Son las 12:15 pm y salimos de nuestro hostal al oeste de la isla de Hong Kong. Este viaje comienza tomando un metro desde la estación de Chai Wan hasta la de Hung Hom localizada en Kowloon, isla que queda al norte de la isla de Hong Kong. Tres cambios de línea y 35 minutos invertidos en el camino nos llevan a la principal estación de tren de la ciudad.

1:10 p.m No sabemos bien cómo va a ser la comida en el tren y aunque somos aventureros en muchas cosas, en la comida no mucho, así que previamente compramos cereal, pan integral, frutas, papas fritas, granolas y agua.

Buscamos en la estación algo para comer antes del viaje, pero las opciones estaban, digamos, un poquito difíciles de entender…

Así que (muy a nuestro pesar), nos tocó comer algo en lo único conocido: Mc’ Donalds. Un sándwich de Mc Cafe y un muffin nos va a calmar el hambre un rato.

1:50 p.m. Acabo de hacerle un video a Mónica en donde dice que su expectativa con este viaje en tren es que no nos vayamos a encontrar en la misma habitación a chinos que escupan ni que hagan esos “sonidos previos” antes de escupir, que no haya cucarachas y que los baños sean limpios. Mi expectativa es encontrar una cama cómoda para poder descansar y disfrutar el viaje, y claro, si el tren es limpio y cómodo mucho mejor!

2:45 p.m. En la sala de espera solo tres parejas con cara de “occidentales” (incluyéndonos) estábamos esperando, de resto, todos asiáticos. Tal parece que no es la ruta más frecuentada por turistas…  Nos llaman a subir al tren. Estamos expectantes de qué nos vamos a encontrar. Después de la experiencia con los repugnantes “sleeper buses” (buses cama)  en Vietnam no queríamos repetir una experiencia similar y menos por 24 horas seguidas!

2:55 p.m.  Llegamos al vagón 7, el nuestro. A la entrada, una oficial del tren nos recibe los tiquetes y los cambia por tarjetas con el número de nuestra cabina. Nos parece que sonreir no es su fuerte…

Llegamos a la cabina. Revisamos las cuatro literas y el camarote y se ven bien. Hay una mesita en el medio, una especie de cafetera, un florero y una vasija de metal que Mónica opina que es  “para escupir”. No hay malos olores. Frente a cada litera hay una pequeña pantalla que suponemos es para ver películas. Encrustados a la pared hay 5 botones con instrucciones en mandarín, por prueba y error Mónica descubre que se trata de los controles de la pantalla.

3:15 p.m. El tren parte con puntualidad inglesa. Nos damos cuenta de que vamos a estar solos en la cabina y lo celebramos. En un lugar tan estrecho vamos a estar más cómodos 2 que 4. Todo va en orden.

4:05 p.m. Salgo a hacer un recorrido de reconocimiento por el tren y voy viendo a la gente en las diferentes cabinas. Unos están hablando, otros jugando cartas, o leyendo o simplemente mirando el paisaje exterior o mirando al techo. Llego hasta lo que parece un restaurante e intento preguntar si en efecto es uno y me contestan “six” así que deduje que a las seis seria la comida.

5:00 p.m. Dentro de la cabina hay parlantes para escuchar anuncios. Escuchamos uno con especial atención por espacio de  4 minutos pero en Mandarín (o Cantonés? En fin, da lo mismo!). Esperamos el anuncio en inglés pero nunca llegó. Ojalá no sea de importancia. El tren se detiene al momento en una estación y nos parece extraño porque habíamos entendido que era un servicio express. Veíamos por la ventana que nadie se fuera a bajar, pero nada ocurría. A los 15 minutos reanuda la marcha. Seguimos solos en la cabina!

6:15 p.m. Otro anuncio extenso en Mandarín. Paramos de ver la película “Platoon” en el computador. Desde que estuvimos en Vietnam, hemos querido saber más de esta horrible guerra y Platoon ha sido un referente serio (a pesar de ser obra de Hollywood) de la realidad que se vivió allí.

Salimos en busca del restaurante. Vemos el menú y afortunadamente estaba en inglés y mandarín. Nos valemos de una aplicación del iPod para hacernos entender ya que nadie parece hablar inglés. Primero, el plato de Mónica…

La verdad, no es vegetariana, pero es la manera en que Mónica se asegura que no le vayan a dar ningún tipo de carne roja “de quien sabe qué”…

Yo pido algo del menú…

Acompañado de algo importante…

Y todo se consiguió!

La comida pasa la prueba y volvemos a la cabina a seguir con la película.

11 p.m. Comenzamos a ver The Social Network (no la habíamos visto) y a dormir. Las literas son duras como piedra pero creo que pasaremos buena noche.

2 de septiembre de 2011

9 a.m. Me levanto con una contractura muscular en uno de los hombros pero que más da! Esto puede pasar en cualquier momento y hasta durmiendo en casa. Abrimos las ventanas y vemos muchas obras de infraestructura en medio de zonas de cultivo. Hay una que parece ser una carrilera de tren elevada que bien podría ser una de las mega obras en las que el Gobierno chino está invirtiendo para pasar a la cabeza de la economía mundial (ya van de segundos, gringos: watch out!).

10 a.m. Desayunamos con lo que habíamos llevado de mercado. Baño “de gato” y a ver otra película seguida de otra más. Desde que iniciamos el viaje solo habíamos ido dos veces a cine, una en India y la película aunque muy divertida estaba en Hindi, y la segunda en Bangkok, con una película terriblemente mala pero con la experiencia del lujo y el modernismo de los centros comerciales de esa ciudad! Así que aprovechamos este viaje para relajarnos y ver unas cuantas películas que teníamos desde el inicio del viaje en el computador. En el baño me pongo a hablar con un nativo de Hong Kong que estaba estudiando español y quería practicar un poco conmigo. Se estaba mudando a Beijing a estudiar Ciencias Políticas.

3 p.m. Nos tocan a la puerta y era una oficial del tren que nos quería entregar las hojas de migración. Con señas nos pide que le alcancemos el basurero, el mantel,  y el “escupidero”.

3:50 p.m. Llegamos a Beijing a la hora en punto. Migración: sin problema. Salimos de la estación y sobre vino el primer: “oh oh!!”. Llegar de Hong Kong en donde todo parece de primer mundo (y hasta más!), organizado y bien presentado, a la estación de trenes de Beijing, es un cambio abrupto. Hay gente sentada en el piso esperando a que su tren le sea asignado una puerta de salida. Indigentes acostados en la calle. Gente con mirada sospechosa nos mira de arriba a abajo. Se me acerca una persona golpeándome el brazo; es su manera “gentil” de ofrecerme un hotel! Y comienza el concierto de escupitajos!! No se sabe cuál hace mas ruido y cual toma más tiempo en preparar “el disparo”, pero por todos lados están escupiendo en la calle. Nos retraemos de tomar fotos, por un momento no nos sentimos seguros.

4:10 p.m. Después de preguntar aquí y allá con el traductor, llegamos por fin a la estación de taxis. Nos queda muy claro cómo debemos proceder…

Llevábamos un papelito con la dirección del hostal, pero en escritura nuestra, no en caracteres chinos. A los que se la mostramos el papelito hacián cara de: ¡qué carajos es esto!. Afortunadamente llevábamos también el teléfono del hostal y le pedimos con señas al taxista que llamara para pedir indicaciones (el lenguaje de las señas no falla!).

Y llegamos finalmente a nuestro hostal!

6:30 p.m. Salimos a caminar por las cercanías de la plaza Tiananmen, la más grande del mundo.

Vemos por primera vez la foto de Mao Tse Hung, frente a la entrada del Palacio Imperial…

Y en pocas horas de estar en esta ciudad, ya nos vamos dando cuenta de su voltaje, de su energía, de su tamaño, de su belleza y de su imponencia.

Acá comienza nuestra aventura por la China Continental, o más exactamente por China República del Pueblo, su nombre oficial.

NOTA: FACEBOOK está bloqueado en China, así que solo nos esteremos comunicando por medio del post.

Hasta la próxima!!

Juan P.

 
3 Comments

Posted by on September 4, 2011 in Asia, China

 

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3 responses to “Tren Hong-Kong / Beijing: 24+ horas de aventura!

  1. malaquita

    September 4, 2011 at 7:20 am

    Me encantó este post “minuto a minuto” y en especial que no les haya tocado un vecino con escupitajos (todavía no dejo que David practique, cómo va Juan?). Nosotros quisiéramos quedarnos en Koh Tao de manera indefinida, pero bueno, hay qe seguir la aventura. Los quiero mucho! Alex

     
  2. Armando Deaza

    September 20, 2011 at 11:28 pm

    Que buena descripción del viaje!!! Solo faltó la foto de Mónica utilizando la escupidera!!!

     

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